domingo, 19 de julio de 2009

EL PRETENDIENTE DE REMEDIOS

Otro día un hombre, un representante, que vino al pueblo le pidió relaciones a Remedicos la de Apolonia, preguntándole que si quería dormir con el.
Y ella le dijo que si y quedaron a otro día por la noche.
Entonces ella se lo dijo a todas las viejas, a los jóvenes y a todos los chiquillos y nos pusimos así todos "al fresco".
Bajo sus órdenes estuvimos todos orinando en un cubo el día entero para juntar mucho líquido.
Cuando vino el hombre de noche, tocó a la puerta.
Estábamos todos sentados en el muro. Mi tito Paco, inválido y mi abuela Ángeles estaban cada uno asomado en su ventana como siempre (claro, ellos no participaron al acto)
Cuando Remedicos oyó el picaporte cogio el cubo que lo tenia en el balcón y se lo tiró al tío por lo alto.
¡Madre mía la que se armó!
Y el hombre chillando:
- "¡Me cago en la madre que te parió!"
Ya os podéis figurar.
Se fue el hombre chorreando y ya no se asomó ni vino más.

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